Aranda y la Ribera

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4.4. Nueva cocina

Y nuevas formas de disfrutarla

Esta tierra tiene bien merecida su fama como enclave gastronómico y, además de la cocina tradicional, ofrece formas novedosas de conquistar el paladar del viajero.

Varias veces al año los ribereños y visitantes son testigos de las ferias y jornadas gastronómicas, que ponen de relieve la calidad de los productos y las técnicas utilizadas para la elaboración de suculentos platos. Ejemplos de ello son las Jornadas de la Cuchara, del Cangrejo, de las Setas, o el popular Concurso de Pinchos, Tapas y Banderillas que consiguen que los participantes se superen en sabor y originalidad año tras año.

La Ribera es, también, escenario ideal para salir de vermú, de vinos o de tapas por plazas y calles históricas y entornos singulares.

Tampoco son desdeñables las nuevas formas de relacionarse con lo tradicional, sin duda para sorprender a los amantes del lechazo, ya que hay quienes mezclan sin complejos este suculento plato con tendencias de la cocina moderna. Ejemplo de ello son El Prado de las Merinas en Caleruega, El Monasterio de Tórtoles de Esgueva, el Restaurante Raíz en la Finca Páramo de Guzmán de Roa de Duero o el Restaurante Venta Los Rastrojos, a tan solo 4 kilómetros de Aranda.

Recomendamos, por último, disfrutar de otras alternativas más abiertas a otras regiones, como la oferta de platos mediterráneos en La Raspa de Aranda de Duero o los buenísimos escabechados de La Fonda del Prado en Villalba.