Aranda y la Ribera

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5.5. Crianza

Los vinos tintos pueden servirse como jóvenes, más afrutados y frescos, o puede añadirse un nuevo proceso de maduración llamado crianza. Para ello deben permanecer al menos 12 meses en barricas o toneles de roble y después un tiempo en botella.

En el pasado, el proceso de crianza se realizaba en las bodegas subterráneas construidas para tal fin. A través del Centro de Interpretación de la Arquitectura del Vino (CIAVIN) de Aranda de Duero, podemos descubrir el universo del vino con catas, representaciones teatralizadas y la visita a la Bodega Museo “Las Ánimas”. También son recomendables el Museo Lagar en Oquillas, el Eco Museo Bodegas de Fuentelcésped o las Bodegas Ismael Arroyo en Sotillo de la Ribera, consideradas auténticas catedrales del vino.