Aranda y la Ribera

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5.6. Tipos de vino

En la Ribera del Duero se elaboran las siguientes variedades de vino:

  CONTRAETIQUETA
ROSADO
que puede disfrutarse poco después de la vendimia. Destacan sus colores rosa fresa y su aroma frutal.
TINTO JOVEN
de un rojo guinda intensa y lleno de sabores, con cuerpo y equilibrada acidez, propio de los caldos con tiempo en barrica inferior a 12 meses.
TINTO ROBLE
categoría nacida en la Ribera que se ha extendido a toda España, entre Joven y Crianza (llevando la tirilla de los primeros, ya que no cumple los requisitos para ser considerado Crianza), pasa entre 3 y 6 meses en barrica y algún tiempo en botella, es afrutado y fácil de beber.
TINTO CRIANZA
de 12 meses en barrica, presenta color picota a rojo guinda con intenso aroma de maderas nobles, especias como clavo, vainilla o regaliz. Resulta carnoso y aterciopelado en boca.
TINTO RESERVA
cuenta con un mínimo de 12 meses en barrica y un máximo de 36 meses entre barrica y botella. De tonalidad rojo granate al rojo rubí, es intenso gracias a su aroma que incorpora fruta madura, cuero, minerales...
TINTO GRAN RESERVA
con un mínimo de 60 meses, (24 en barrica y 36 en botella), elegante y distinguido, de color desde el rojo granate al teja, y vibrante sinergia de aromas, desde maderas nobles hasta de caza.

Es habitual otra variedad denominada “clarete”, realizada a partir de mezcla de uva blanca y tinta de forma artesanal, generalmente para el autoconsumo. Y esta lista no estaría completa sin los vinos de autor de la Ribera del Duero, verdaderas delicias en edición limitada, tratadas con especial cuidado para conseguir la fórmula perfecta que combine distinción, calidad y ese toque personal que sabe cautivar. El visitante tiene tantos vinos de autor como bodegas ribereñas, tan solo hay que dejarse llevar por el instinto y la curiosidad.

Sin duda, la evolución de la calidad de los vinos de la Ribera se debe también a la optimización de sus técnicas de vendimia y elaboración. Lejos quedan las labores realizadas antiguamente en los lagares (el prensado en piedra, el pisado y transporte en odres…) y las bodegas subterráneas, pues hoy esos procesos, reinventados y optimizados al máximo, se llevan a cabo en las más modernas instalaciones.

Muy atrás quedó el primer vino con que Alejandro Fernández, del por entonces joven Grupo Pesquera, sorprendió a medio mundo con su primera cosecha, en 1982, que puso a la Ribera en el mapa de la excelencia vitivinícola.

Hoy, los vinos de autor y las ediciones limitadas son una opción tan exclusiva como recomendable para amantes de la gastronomía y la cultura del vino, al alcance de muchos y, en ocasiones, ligada a una cata entre amigos.