Aranda y la Ribera

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1.7. La aportación de Diego Arias de Miranda

Durante la vida política de este arandino, que alcanzó importantes cargos públicos en el gobierno, la Ribera en general y Aranda en particular, experimentaron un importante cambio que sentó las bases de la modernidad.

En esta época las obras públicas fueron las grandes protagonistas, pues se trazaron nuevas carreteras, se mejoraron las ya existentes, se ensanchó su puente sobre el Duero, se construyeron los canales de Guma y Aranda y se hicieron importantes gestiones para que la villa se convirtiese en un exitoso nudo ferroviario. En 1895 quedó abierta la línea Valladolid-Ariza, a su paso por Aranda, mientras comenzaba una larga batalla por conseguir la conexión con Burgos y Madrid.

Durante el mandato de este notable político tuvo lugar, también, una singular iniciativa: la de la colonia de La Enebrada, en el monte de la Calabaza, que buscaba remediar la falta de viviendas y de acceso a la tierra de los agricultores.

En las orillas del Duero, a su paso por Aranda, empiezan a sustituirse los viejos molinos por modernas fábricas de harina y pequeñas centrales eléctricas que aprovechaban la fuerza del río, al mismo tiempo que la luz eléctrica o el teléfono llegaban a las familias burguesas más acomodadas.

Mientras, la vida discurría en torno a la Plaza Mayor, aunque pronto irrumpiría un nuevo centro de atención: el antiguo camino real que cruzaba el Duero frente al Ayuntamiento y que ahora veía circular los primeros automóviles.

Al mismo tiempo, la vida política y cultural se anima y diversifica, convirtiéndose las clases obreras en el contrapunto a la tradicional burguesía local. Todo ello son algunos de los signos de un nuevo tiempo de progreso.

Diego Arias de Miranda (1845-1929)
Natural de Aranda, fue su alcalde tras la Revolución de 1868 y alcanzó importantes cargos con Alfonso XIII, llegando a ser ministro en varios gobiernos.

José Martínez de Velasco (1875 – 1936)
Destacado político madrileño vinculado con Aranda por su matrimonio con Josefina, hija de Diego Arias de Miranda. Ello hizo que los electores arandinos se decantaran, durante la II República, por el Partido Agrario que él representaba.