Aranda y la Ribera

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2.9. Colegio de la Vera Cruz

Se fundó por iniciativa del ilustre arandino Pedro de Acuña y Avellaneda quien, a mediados del siglo XVI, satisface los deseos del Concejo para que la villa disfrute de un moderno centro educativo. En él se impartiría Gramática, Teología y Filosofía, según el modelo del colegio salmantino de San Bartolomé donde él había estudiado.

El proyecto fue encargado al prestigioso arquitecto renacentista Rodrigo Gil de Hontañón, quien diseñó un ambicioso conjunto. No obstante, a la muerte del promotor, solo estaba edificada la capilla funeraria.

A principios del XVII, las obras continuaron según un diseño más modesto, ajustado a los recursos existentes. Se levantó entonces un colegio y un templo, hoy bajo la advocación de San Juan de la Vera Cruz.

A los pies se sitúa una capilla cuadrangular erigida, en un principio, para ser el panteón del fundador. En su bella y cuidada arquitectura destaca la puerta de entrada, de elaborada ornamentación renacentista, y la bóveda estrellada de complejo trazado.

El resto del edificio es de sobria arquitectura clasicista, de planta de cruz latina de única nave con profunda cabecera cuadrangular que acoge dos arcos, decorados con emblemas heráldicos.

Hoy en día pueden admirarse en él varias obras escultóricas de gran interés, procedentes del desaparecido convento dominico fundado por el obispo Acosta a mediados del siglo XVI. Dichas piezas formaron parte de su gran retablo mayor: los relieves de la Anunciación, Bautismo de Jesús y Venida del Espíritu Santo y las esculturas de Santa Catalina y Cristo en la cruz.

Pedro Acuña y Avellaneda ( ¿- 1555)
Ilustre eclesiástico arandino hijo de Martín de Acuña, regidor de Aranda en 1519, e Isabel de Avellaneda, miembros ambos de los más ilustres linajes asentados en la Ribera.
Alcanzó importantes cargos políticos en los Consejos de Órdenes y de la Inquisición, durante el reinado de Carlos I, así como elevadas dignidades eclesiásticas, llegando a ser obispo de Astorga.