Aranda y la Ribera

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3.3. Gumiel de Izán

Protegida por dos pequeñas colinas, fue paso obligado en las comunicaciones que unían el norte con el centro y sur peninsular. Su primera referencia escrita data del año 1042.

Su situación geográfica favoreció la temprana instalación de centros religiosos. En 1073 se fundó el monasterio benedictino de San Pedro que, un siglo después, sería la casa matriz de la orden de Calatrava.

La fertilidad de sus tierras propició los intereses de la nobleza sobre la villa, que sufrió numerosos cambios de dueño hasta quedar en manos de Alonso Téllez, I conde de Ureña, en la segunda mitad del siglo XV. Fue uno de sus momentos de mayor esplendor.

Su trama urbana se organiza en torno a la Calle Real. El sector más antiguo coincide con la zona de levante, en contacto con la colina del Castillo. Sobre ella, en el siglo XV se erigió una fortaleza, de la que apenas quedan unas modestas ruinas, para hacer frente a las continuas luchas señoriales del momento. Sí se conserva parte de las galerías subterráneas excavadas durante los distintos periodos de asedio que sufrió la localidad.

Su continuado crecimiento provocó que, en varias ocasiones, fuera ampliado su perímetro amurallado. De este cerco defensivo pervive la Puerta de los Mesones, reconstruida en 1786. El corazón del núcleo es la Plaza Mayor, principal espacio de convivencia, aunque caminando por sus cuidadas calles también podemos descubrir otros puntos de interés como las plazuelas del Palacio y de la Fuente.

El conjunto urbano custodia una de las arquitecturas tradicionales más interesantes de la provincia de Burgos. No obstante, su edificio más relevante es el templo gótico de Santa María cuya espectacular portada fue construida entre 1580 y 1627.

Su interior, con tres esbeltas naves de elegantes bóvedas estrelladas, atesora numerosas obras de interés. Entre ellas destaca, por la calidad escultórica de sus relieves y sus singulares dimensiones, el retablo mayor. Dignos de mención son también los retablos laterales, dedicados a San Pedro y Santiago, o la talla gótica del Cristo de la Paciencia.

Otro de los puntos de obligada visita es el Museo Parroquial que custodia magníficas piezas de diferentes épocas y procedencias. Entre ellas podemos citar la imagen románica de Nuestra Señora de Tremello; el Calvario de Reveche, del que se conserva el Cristo doloroso, de principios del siglo XIV; así como los delicados objetos de platería de los siglos XV y XVI.

A través de un paseo desde el casco antiguo podemos encontrar la ermita de Nuestra Señora del Río, un ejemplo del barroco popular. También es de gran interés la ermita de Reveche, templo románico de una población hoy desaparecida.

Diego de Gumiel
Natural de Gumiel de Izán, fue un importante impresor de finales del siglo XV. En 1494 estaba afincado en Barcelona, donde trabajó con destacados libreros catalanes y montó un taller propio. Hasta 1506 utilizó como marca distintiva un pelícano o dos leones y, a partir de ese año, empleó su apellido rodeado de motivos florales.

Iglesia de Santa María

La Iglesia de Santa María es el principal punto de interés de Gumiel de Izán. Su portada es todo un retablo realizado en piedra

El retablo mayor ha sido datado hacia 1500 y en él se narran escenas de la vida de Cristo

El patrimonio gomellano se ha enriquecido con una moderna bodega realizada por Norman Foster. Este prestigioso arquitecto británico se inspiró en la cultura del vino y en sus tradicionales elementos para diseñar una obra singular