Aranda y la Ribera

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3.8. Vadocondes

Se sitúa sobre el único meandro que dibuja el Duero en la ribera burgalesa.

Localidad declarada Bien de Interés Cultural, su pasado histórico se vincula a la existencia de un paso en el Duero fácilmente vadeable, aunque no aparece citada en la documentación hasta el siglo XII. De su antiguo perímetro amurallado perviven dos arcos: Puerta de Burgos, del siglo XVI, y Puerta Nueva, del XVIII.

Conserva varios puentes, el más antiguo es Puente Seco, de origen medieval, aunque por su singularidad destaca el puente de hierro del ferrocarril Valladolid-Ariza.

El corazón de la villa es la plaza en la que se erige un notable rollo jurisdiccional renacentista. En ella destaca el templo de la Asunción, construido entre finales del siglo XV y finales del XVIII. De su interior cabe mencionar el gran retablo mayor barroco, una pila bautismal del Renacimiento y varias piezas escultóricas góticas y renacentistas.

Prudencio Ortego
Párroco de Vadocondes en la transición al siglo XX, fue pionero en comprender el potencial del Duero para la villa. Construyó el primer canal de riego y apoyó la instalación de una fábrica de fluido eléctrico.

Carlos de Mendoza (1872-1950)
Ingeniero de caminos, constructor de la primera línea de metro de Madrid, vinculado a la Ribera por vivir allí durante sus primeros años por cuestiones familiares. Junto con su hermano Manuel, arquitecto, fue un gran benefactor de esta localidad. Con su ayuda y sus contactos profesionales en Madrid, Vadocondes pudo disfrutar de una fuente pública en 1926 y de un moderno grupo escolar concluido en 1930.